domingo, 8 de septiembre de 2013

El perro de los Baskerville, de Dark Horse

Tratándose de la más famosa de las novelas holmesianas, y también la más veces llevada al medio cinematográfico, resulta lógico que El perro de los Baskerville sea también la obras más veces adaptada a las viñetas (y en este blog hemos dado buena cuenta de algunas de ellas), de lo cual es una buena muestra este Hound realizado por Martin Powell y Jamie Chase, publicado por la editorial americana Dark Horse en 2013, y que supone el último acercamiento a esa historia gótica en la que, recordemos, no debía aparecer el detective de Baker Street.


Antes de entrar en el cómic en sí, quisiera recordar que El perro de los Baskerville, siendo la aventura más conocida de Holmes, resulta muy poco "holmesiana": básicamente se trata de una novela con elemento sobrenatural en la que el detective cede su protagonismo al misterio gótico, e incluso desaparece durante buena parte de la trama. Si a ello añadimos que la identidad del culpable se descubre a la mitad del texto, y que la trama cuenta con no pocos agujeros que se resuelven en la conclusión como buenamente se puede (y pienso en aquel criado que debía cuidar al perro, o cómo se podría reclamar una herencia después de vivir durante años al lado de la víctima bajo una identidad falsa), nos hallamos ante una obra de difícil adaptación, ya que supone solucionar estas carencias (como se ha visto, por ejemplo, en el correspondiente capítulo de la BBC protagonizado por Benedict Cumberbatch).


Esta adaptación de El perro de los Baskerville cumple algunos de esos objetivos y fracasa en otros. Vayamos por partes: el guión trata de solucionar la revelación del culpable, que se oculta hasta el final, haciendo que la última escena sea la de Holmes descubriendo que Stapleton es un Baskerville. También la ausencia de Holmes, así como las cartas de Watson al detective (que no llegarán a su destino en Londres, como sabemos bien) se solucionan estructurando varios episodios de forma epistolar. Sin duda, se nota la buena mano de Martin Powell, que ya nos ha dedicado algunos buenos pastiches holmesianos como son el clásico Scarlet by gaslight, que enfrentaba al detective con el Conde Drácula, y A case of blind fear, donde se hacía lo propio con el Hombre Invisible.


Por tanto, el guión cumple bien y soluciona con buena nota algunos de los problemas que presenta una adaptación gráfica de la novela original. Sin embargo, es en el apartado del dibujo donde este cómic sale perdiendo. No molesta que se use una ilustración a toda página en momentos clave de la trama (como la aparición del perro, la persecución de Stapleton por el páramo...), pero la modernización resulta excesiva y el dibujo acaba por ser oscuro y rozando la deformidad, sin dejar otra cosa que siluetas y unos personajes que rozan el feísmo. Por si fuera poco, la tipografía utilizada en la rotulación es del todo errónea, por lo que finalmente la obra supone un auténtico esfuerzo de lectura.
 
 
Una pena, porque una adaptación canónica siempre es de agradecer, y más cuando se nota una labor de interés en el guión por llegar a un público actual. Habrá que seguir esperando a una auténtica versión de El perro de los Baskerville en viñetas que cumpla el objetivo de respetar su fuente y, al tiempo, ser asequible para el público actual.


FICHA-

TÍTULO:
 The Hound of the Baskervilles 

EDICIÓN: 2013

EDITORIAL: Dark Horse Books/Pulp Sequential Comics

GUIÓN: Martin Powell, a partir de la historia de Arthur Conan Doyle

DIBUJO: Jamie Chase

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay

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